Resumen mediante IA
Mostrar más
¡Entérate rápidamente del contenido del artículo y calibra el sentimiento del mercado en tan solo 30 segundos!
La inflación y su opuesto, la deflación, tienen un impacto sobre el precio de bitcoin. El aumento general de la inflación tiende a aumentar el precio de bitcoin. Y cuando la tasa de inflación es negativa, la deflación tiende a disminuir el precio de bitcoin.
A raíz de la pandemia de COVID-19 que dio como resultado una crisis económica, los bancos centrales de todo el mundo han estado tratando de estimular la economía imprimiendo más dinero. La economía mundial está pasando por un ciclo en el que los bancos centrales se muestran reacios a eliminar dinero de la economía y han estado, en términos generales, agregando más. Como resultado, el ciclo de emisión monetaria ha afectado el precio de bitcoin.
En economía, la inflación es un aumento general de los niveles de precios de una economía a lo largo del tiempo. Por otro lado, la deflación es lo opuesto, es decir, una disminución general de los precios de una economía.
Cuando compras una hogaza de pan, pagas alrededor de $1.37 por 500 g. Unos 70 años atrás, esos 500 g de pan hubieran costado $0.14. El precio ha subido casi diez veces en los últimos 70 años. Ese aumento de precios se debe a la inflación.
Un poco de inflación de precios es bueno para la economía. Inflar un poco los precios de los bienes y servicios indica que hay una demanda inherente por esos productos. De lo contrario, cuando en la economía se produce una deflación, los precios disminuyen y se producen despidos en las empresas o van a la quiebra, lo que crea un circuito de retroalimentación negativo.
El tema de la inflación y la deflación puede ser confuso para las personas a veces. La realidad es que el precio de cualquier cosa se puede inflar o desinflar, ya sea neumáticos de bicicletas o los precios de una economía. Por ello, es importante saber a qué se hace referencia cuando se habla de los temas de inflación y deflación.
La mayoría de los medios de comunicaciones hacen referencia al aumento o disminución general de precios cuando hablan de la inflación.
Fuente: in2013dollars.com
Por ejemplo, en el gráfico anterior se muestra cómo los precios se inflaron durante los últimos 100 años.
Cuando los precios se inflan, el poder adquisitivo de cada dólar disminuye.
En el gráfico anterior podemos ver que el poder adquisitivo se depreció de manera constante en los últimos 100 años. Los $10 en el año 1913 no son lo mismo que $10 en el 202, ya que lo que podías comprar con $10 ha cambiado drásticamente. No puedes comprar la misma cantidad de bienes y servicios con los $10 de hoy que lo que podías comprar hace casi un siglo.
¿Podría ser que el cambio de precios al consumidor sea un efecto de la inflación y no la causa? Si llegara a ser el caso, ¿cuál es la causa de la inflación y deflación?
Una mejor forma de ver la inflación es la expansión de la circulación monetaria en la economía. Simplifiquemos al máximo este concepto con un ejemplo: bicicletas. Supongamos que la demanda de bicicletas nuevas es constante año tras año y que los costes de una nueva bicicleta son en promedio $500.
Si la cantidad de dinero en el sistema aumenta un 10%, el coste de esa bicicleta con el tiempo tendrá que aumentar también, porque hay más dinero en circulación para comprar la misma cantidad de bicicletas. La masa monetaria ha aumentado, por lo que se necesita más dinero para comprar el mismo producto.
Por otro lado, si la cantidad de dinero en una economía disminuye, y hay menos dinero disponible, la gente simplemente no podría pagar mucho por una bicicleta. En tal caso, el fabricante pasaría por una situación complicada si quisiera vender las bicicletas a $500, por lo que tendría que disminuir el precio o arriesgarse a quedar con los productos sin vender.
Con el ejemplo anterior de la bicicleta, ten en cuenta que la necesidad por las bicicletas ha permanecido constante, pero la inclinación de la gente a querer comprarlas ha cambiado en función de la cantidad de dinero disponible en el sistema económico.
Por tal motivo, podemos definir la inflación y la deflación de la siguiente forma:
Inflación = Expansión monetaria de una economía
Deflación = Contracción monetaria de una economía
La deflación dentro de una economía a menudo se muestra como un resultado indeseable, y en la mayoría de los casos, lo es. Durante los años de la década de 1930, los Estados Unidos pasó por un momento de deflación y sus efectos perduraron por una década.
Entre 2007 y 2008, la economía mundial se redujo a razón de que el sistema bancario se agarrotó y, así, la circulación de dinero en todo el mundo se congeló.
Sin embargo, la deflación de los precios al consumidor no siempre es algo malo, ya que podría significar que la economía es más productiva.
El sector tecnológico, por ejemplo, es deflacionario por naturaleza. El coste de una computadora ha disminuido considerablemente en los últimos 25 años, mientras que el poder computacional de estas ha aumentado.
En esencia, hoy por hoy obtienes una mejor computadora a un precio más barato que 25 años atrás, lo que es un resultado bastante deflacionario. Esas computadoras más baratas nos permiten ser más productivos, y a invertir en otras creaciones
Hay muchos factores que se deben tener en cuenta a la hora de determinar si una economía está pasando por una inflación o deflación. Por ejemplo, hemos cubierto la cuestión de la productividad de una economía. Una economía fuertemente desarrollada que hace uso de computadoras es bastante más productiva económicamente hablando en contraposición con un pueblo en una zona rural del mundo que no hace uso de tecnología avanzada.
La demografía de la población a lo largo de largos períodos también es importante. El envejecimiento de la población significa que hay menos personas trabajadoras productivas, mientras que en una población joven y en crecimiento hay una gran cantidad de trabajadores futuros y demanda acumulada. Una de las razones a la que se debe la inflación masiva de precios en los últimos 70 años es la generación de los baby boomers. Hubo una explosión demográfica, que luego creció y se convirtió en trabajadores productivos, a la vez que se creó una gran demanda.
La disponibilidad de crédito también juega un papel importante en la historia inflación vs. deflación. Los ciclos de inflación y deflación tienden a estar guiados por la voluntad de los bancos a otorgar préstamos. Llega un momento en el que la sociedad ha sobreconsumido y la economía ha sobreproducido. En este momento, la capacidad de poder pagar préstamos se ve presionada y los bancos comienzan a dar marcha atrás con la cantidad de crédito que ofrecen. A medida que el crédito se contrae, también lo hace la economía y esto provoca una deflación de precios.
Hemos mencionado anteriormente que el precio de cualquier cosa se puede inflar, desde la cantidad de dinero en una economía hasta neumáticos de bicicletas. Bitcoin se creó para ser una moneda y almacén de valor, y su tasa de inflación está preprogramada en su código.
Como ya sabes, Bitcoin es el motor que mantiene y asegura la blockchain de Bitcoin. Cada 10 minutos aproximadamente, se confirman nuevas transacciones hasta generar el siguiente bloque de la cadena de Bitcoin. Los mineros que confirman los bloques reciben bitcoins recién creados como recompensa por haber hecho su trabajo. Por ello, cada 10 minutos, se agrega un nuevo bitcoin a la economía y es posible gastarlo.
Para poner un límite a la cantidad de bitcoins que se crearán, Satoshi Nakamoto preprogramó un ciclo de halving dentro del código. Cada cuatro años aproximadamente, la recompensa que recibe un minero se reduce a la mitad. Se siguen creando nuevos bitcoins, pero la tasa de creación es más lenta.
En el gráfico anterior, la inclinación de la curva está disminuyendo, lo que indica que hay una disminución en la cantidad correspondiente de nuevos bitcoins que se crean cada año. El próximo ciclo de halving se espera que ocurra en 2024 y la tasa de creación de nuevos bitcoins se ralentizará incluso más para ese momento.
Con el paso del tiempo, la recompensa será menos de 1 satoshi y no se crearán más bitcoins. En ese instante, habrá 21 millones de bitcoins en circulación. Sin embargo, esto no pasará hasta que transcurran bastantes generaciones, ya que se espera que esto suceda alrededor del año 2140.
Una de las principales razones por las que la gente ha estado invirtiendo en Bitcoin es la escasez de oferta. Hay un límite a la cantidad de bitcoins que estén en circulación, y la tasa de inflación se puede calcular matemáticamente en cualquier momento.
Ahora que sabemos que el suministro de bitcoins es limitado, los otros factores principales que afectarán el precio de este serán la demanda de Bitcoin y la oferta monetaria de la economía.
La demanda de Bitcoin crecerá y disminuirá en función de varios factores diferentes. Se podría decir que Bitcoin todavía está en su etapa temprana de adopción como nueva tecnología. En un estudio reciente se encontró que el 14% de estadounidenses han invertido en Bitcoin, por lo que no se puede considerar una adopción masiva. Como resultado, se podría alegar que, en términos generales, la demanda de Bitcoin es muy probable que aumente, lo que podría dar lugar a una subida de precios mayor.
Dejemos de hablar de la demanda por un momento y supongamos que esta permanecerá constante o crecerá apenas un poco. ¿Cómo la inflación o deflación del dinero fiduciario de las economías globales podrían afectar el precio de bitcoin?
Las principales economías desarrolladas del mundo están aumentando su oferta monetaria. Cuando nos encontramos con una economía global con más dinero disponible y una cantidad limitada de bitcoins, el coste de estos últimos en términos de dinero fiduciario crecerá.
El gráfico anterior representa el tamaño de los activos de la Reserva Federal. La Fed es el banco central de los Estados Unidos y el tamaño de sus activos es un gran indicador para estimar la cantidad de dinero que está autorizado a emitir.
Antes de 2007, los activos de la Fed valían un total de casi $1 billón. En 2021, este número se ha inflado por encima de los $8 billones. Por lo tanto, no es de extrañar que el precio de bitcoin haya ido aumentando, a medida que las economías desarrolladas estén emitiendo más dinero.
Por otro lado, hay momentos en el que se elimina dinero o el crédito colapsa, lo que crea un entorno deflacionario. En términos generales, cuando las fuerzas de la deflación toman el control, a menudo podemos ver que el precio de bitcoin colapsa también.
En el gráfico anterior se muestra el precio de bitcoin en el transcurso de la pandemia de COVID-19. Cuando las personas están obligadas a permanecer en su casa, suelen gastar menos, pero los negocios tienen mercaderías y gastos que pagar. Como resultado, en el transcurso de la pandemia las tiendas han despedido a personal y los ingresos han colapsado.
El precio de bitcoin también colapsó durante el transcurso de la pandemia. Algunas personas pueden que necesiten ver el valor de Bitcoin convertido al valor de su moneda fiduciaria. Por ejemplo, el colapso de precio podría haberse esperado, a medida que la pandemia comenzó a disminuir los precios sin que se vislumbre el final.
El punto importante que hay que recordar es que el precio de bitcoin a menudo está vinculado a la emisión de dinero. Si la oferta monetaria aumenta considerablemente, es probable que el precio de bitcoin también aumentará. Si la oferta monetaria disminuye, el precio de bitcoin es probable que disminuya. Sin embargo, estas tendencias no siempre son directamente correlativas y se deben ver en términos generales, ya que la demanda de Bitcoin también tiene un impacto en los precios.
Como respuesta a la pandemia de COVID-19, los bancos centrales de todo el mundo han estado emitiendo copiosas cantidades de dinero.
Por poner un ejemplo, la Reserva Federal ha emitido casi 4 billones de dólares entre marzo de 2020 y julio de 2021. Es un vertiginoso aumento del 100% del dinero disponible en la economía de Estados Unidos.
Desde que se lanzaron las vacunas, las empresas han podido reabrir y el comercio está volviendo a la normalidad en varias zonas. Sin embargo, los efectos de la pandemia todavía se sienten en cuanto a las altas tasas de desempleo. En el gráfico anterior, la tasa de desempleo de Estados Unidos ha disminuido, pero todavía se encuentra por niveles superiores a antes del comienzo de la pandemia.
Una manera de medir los efectos de la inflación o la deflación es analizar el índice de precios al consumo (IPC).
El IPC supone cálculos complejos para poder determinar si los costes de ciertos productos y servicios están aumentando. Cuando el IPC aumenta, se sugiere que los efectos de inflación se están sintiendo en la economía. Con mejores tasas de empleo y cantidades de emisión monetaria que van en aumento, la interpretación del IPC se ha acelerado más en los últimos años. Como resultado, el entorno inflacionario actual debería estar a favor de los precios de bitcoin.
Si en algún momento los bancos centrales comienzan a mantener estables los niveles de emisión monetaria o eliminar la cantidad de dinero disponible, es posible que los precios de bitcoin hagan una corrección a la baja.
La inflación de dinero fiduciario se produce cuando la cantidad de dinero disponible en el sistema económico crece considerablemente, lo que causa que el precio de los bienes y servicios aumente. Por ello, los ciudadanos querrán invertir en herramientas que permitan resguardar el poder adquisitivo de sus patrimonios y que sirvan de cobertura en contra la inflación. Esto podría ser invertir en otra economía o en empresas que suelen tener buenos rendimientos en entornos inflacionarios altos.
Sin embargo, si tus inversiones o coberturas contra la inflación no logran seguirle el ritmo a la inflación, terminarás perdiendo poder adquisitivo y serás testigo de cómo se evapora dicho patrimonio. Puesto que Bitcoin tiene una cantidad limitada de suministro que jamás se podrá incrementar, se cree que es un almacén de valor que puede preservar el poder adquisitivo del dinero fiduciario.
En la imagen anterior, podrás ver que la cantidad de dinero aumenta (la línea azul está más arriba), y que Bitcoin suele brindar buenos rendimientos y también se mueve más arriba (línea naranja). Sin embargo, cuando la línea azul se mueve hacia más abajo, se da lugar a la deflación y Bitcoin tiende a brindar menos rendimientos.
En este momento está ocurriendo un ciclo interesante que está afectando positivamente el precio de bitcoin. En primer lugar, cuando la economía está pasando por una desaceleración, los bancos centrales y los políticos son los primeros en proveer estímulos económicos. Ese estímulo es el resultado de haber emitido dinero adicional, lo cual alimenta a la inflación. A medida que aumenta la inflación, los bancos centrales consideran disminuir dichos estímulos, lo que provoca una deflación de la oferta monetaria. Por tanto, la economía comienza a decaer y entonces se debe proveer más estímulos.
Bitcoin ha reaccionado de forma positiva a la secuencia de dichos eventos y, por ello, también se beneficia producto de la deflación. La respuesta habitual es que la deflación provoca los estímulos económicos, lo cual lleva a una inflación y, por consiguiente, a un mayor precio de bitcoin. Así pues, si tienes la paciencia para soportar a la espera, holdear (o "HODL" en inglés) tus bitcoins es una estrategia de inversión razonable para poder comprar más bitcoins a niveles de precios más baratos.
Los bancos centrales siguen de cerca la tasa de inflación de sus economías. Una economía saludable va a pasar por un período pequeño de inflación. Si la tasa de inflación resulta ser negativa, la economía tendrá una deflación, lo que puede devastar los esfuerzos de restaurar la economía.
Desde el comienzo de la pandemia de COVID-19, la Reserva Federal de Estados Unidos ha emitido 4 billones de dólares en dinero fiduciario, lo cual ha hecho que suban más las tasas de inflación. Como resultado, el precio de bitcoin ha aumentado en términos generales, a medida que más personas optar por este como almacén de valor.
Si los bancos centrales decidieran ralentizar la emisión monetaria o, por el contrario, eliminar la cantidad de dinero disponible en la economía, el precio de bitcoin podría caer como consecuencia de una oferta monetaria más controlada.
* Descargo de responsabilidad: este artículo está destinado a ser utilizado únicamente con fines de referencia. Ninguna información proporcionada a través de Bybit constituye un consejo o una recomendación de que cualquier inversión o estrategia de trading sea adecuada para una persona específica. Estas previsiones se basan en las tendencias del sector, las circunstancias de los clientes y otros factores, y conllevan riesgos, variables e incertidumbres. No existe ninguna garantía presentada o implícita en cuanto a la exactitud de las previsiones, proyecciones o declaraciones predictivas específicas en este documento. Los usuarios de este artículo aceptan que Bybit no se hace responsable de ninguna de sus decisiones de inversión. Busca asesoramiento profesional antes de realizar trading.
Sin spam. Sólo un montón de contenido de calidad y actualizaciones sobre el mundo de las criptomonedas.